Por el contrario, está convencido de que hay que recuperarlo como parte de la cultura e historia sanjuanina, pero, advierte, con nuevas técnicas para que sea seguro.
Este proyecto en Barreal nació a partir de esta filosofía, recuperando una casona de adobe que existía desde la década del '70 y estaba allí cuando se compró el terreno.
“Mi idea tenía con que ver con recuperar la tradición material, porque la tradición no es solamente la memoria oral, sino también la memoria material. En la Facultad tenemos una cátedra que es Construcción con Tierra y además leí muchos autores que abordaban el tema”, contó el arquitecto, que también se dedica al estudio y conservación del patrimonio histórico.
Su proceso de diseño tiene que ver con el Regionalismo Crítico, corriente que trata de recuperar técnicas ancestrales y mejorarlas, “darle una vuelta de tuerca contemporánea tanto a nivel tecnológico como también a nivel de diseño, pero sobre todo tratando de mejorar y actualizar”.
En esta línea, tomó de guía el trabajo de Eduardo Sacriste, arquitecto argentino que se propuso recuperar algunas técnicas constructivas ancestrales de tierra, madera y piedra.
“Como yo también me dedico al estudio de la historia de la arquitectura, de la teoría o la historiografía y el patrimonio, me dio una mirada muy amplia de lo que son estas matrices que han estado en todas las culturas, donde siempre aparece el adobe y la tierra. Esto me llevó a tener mi sensibilidad muy puesta en la continuidad más que en la ruptura”, dijo Correa Fili.
Sin código local
En la cátedra de Construcción con Tierra desde hace años vienen intentando elaborar un código de edificación de construcciones con tierra, especialmente de adobe, pero aún no existe.
Sin una guía legal, y sin apoyo local, Correa Fili recurrió a los conocimientos de Erika Fabiola Vicente Melendez, profesional peruana, Magíster en Ingeniería y Ciencia de los Materiales de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Esta ingeniera había realizado obras en Argentina como el proyecto de cálculo y de consolidación del Museo Casa Histórica en Salta, que es una construcción de adobe de dos plantas de principio del siglo XIX,.
“Yo le propuse que calculara mi casa y ella lo hizo, todo basado en la norma peruana E 080 que es la más actualizada. Tiene viga de fundación, el muro de adobe, una viga collar que se llama que quiere decir que no tiene columnas. Lo ideal es no meterle columnas entonces para suplementar las columnas se utiliza lo que se llama contrafuertes que es una prolongación hacia el interior y hacia el exterior del muro”.
Es una planta geométrica muy regular basada en cuadrados, ya que siempre las construcciones de adobe tienen que ser lo más simétricas y regulares posibles, porque las formas más desestructuradas tienden a deformarse mucho con los sismos.
El arquitecto explicó que tiene que haber una proporcionalidad entre las aberturas y las paredes, las ventanas en el adobe tienen que ser pequeñas porque hacen más resistente a la pared. Hay una ecuación de proporcionalidad para las aberturas.
Por otro lado, el techo tiene que apoyar en los muros porque eso es lo que termina de darle la compresión a la tierra.
“Otra cuestión importante que te pide la norma peruana E 080 es que en la zona crítica, es decir la zona más vulnerable de la construcción a efectos sísmicos, es necesario colocar una malla entramada especial. Como en el país es difícil conseguir la que usan en Perú, yo usé una malla cima electrosoldada galvanizada”.
La meta era apegarse a las nuevas normas para el adobe. “No quería hacer algo que estuviera por fuera del cálculo por una cuestión de compromiso ético y técnico. Por eso pedí ayuda afuera, yo sé que acá esto va a tardar mucho, es una pelea bizantina eterna y estamos discutiendo eternamente la cuadratura del círculo, acá están totalmente en contra del adobe en la construcción”.
Costos del adobe
La construcción en adobe bien hecha no es más barata que una construcción tradicional de ladrillo y hormigonado.
“No es más económica porque a la larga termina siendo más o menos lo mismo. La gran diferencia en el adobe es que no tiene columnas y eso es lo ideal, acá estás ahorrando algo de hierro y algo de hormigón. Pero si se hace el traslado a lo que son las vigas de fundación y más o menos eso se va a las vigas”, dijo Correa Fili.
Si bien el block de adobe es más barato que el ladrillo cocido, la diferencia no es importante.
Ventajas del barro
Como material tradicional el adobe tiene las características de confort térmico e hidrotérmico óptimas porque mantiene una temperatura más o menos constante en el interior y una humedad de 25 %.
Durante el día, el adobe se va cargando de la temperatura exterior pero no la dispersa en su totalidad sino que lo hace poco a poco, por eso por la noche es un poco más cálido debido a que la transferencia de temperatura es más lenta, es lo que se llama inercia térmica.
“Por eso lo ideal en el adobe es que el revoque sea de tierra, muchas veces se hace de cemento puro y ese material no deja que el adobe respire, el adobe tiene que respirar por lo tanto lo ideal es que el revoque sea de barro. Si no se deja respirar se queman las fibras orgánicas del barro y se empieza a desgranar, pierde fuerza mecánica y resistencia estructural. Pasa lo mismo pasa con los problemas de humedad”, señaló Correa Fili.
Eterno problema
La premisa de quienes abogan por un código urgente es que la gente va a seguir construyendo con adobe, pero mal, sin una norma local. Correa Fili lo resumió: antes de la industrialización las técnicas que usaba la humanidad para construir eran con materiales naturales, piedra, madera y tierra (acá entra el sistema de adobe, quincha y tapial).
“Vas a encontrar construcción con tierra en todo el mundo, hay toda una historia de la humanidad que ha construido por más de 5.000 años en adobe, si nos remontamos a las construcciones más antiguas en Mesopotamia y en lo que actualmente es Pakistán y la India hay construcciones de adobe y también en lo que es lo que es América prehispánica”, dijo.
Las discrepancias que hay con los ingenieros parten de la premisa que el adobe mal construido es peligroso, “pero también es peligrosa la construcción permitida mal construida”, advirtió el arquitecto.
"Cuando vos no seguís los pasos y protocolos en una zona sísmica claro que es peligroso y eso hay que decirlo con todas las letras”, sostuvo el arquitecto.
En Perú lograron tener un código de excepción muy avanzado para el adobe. “Allá no alientan la construcción con adobe, pero tienen tanto que no pueden desentenderse. Yo creo que esa es una deuda pendiente que tiene la UNSJ y el INPRES”.
(Fuente: Destino San Juan)