De acuerdo a la ley de creación de CANME, que data de septiembre de 2019, el objeto de la empresa estatal es "el cultivo y explotación de cannabis y sus derivados con fines científicos, medicinales y terapéuticos, en todas sus variedades, así como su producción, industrialización y comercialización; la instalación y explotación de establecimientos, equipamientos y plantas industriales necesarias a tales fines".
Campos aseguró que para aplicar el cambio no se requiere modificar la ley sino sino que se logra con una resolución que sea avalada por el gobernador Marcelo Orrego. Y que acaba de tener una reunión con el secretario General de la Gobernación, Emilio Achem, para interiorizarlo de la estrategia.
"Hemos hecho una modificación del objeto social de la empresa. La hemos ampliado y la hemos votado por directorio y le hemos hecho esa modificación. Creo que vamos a tener la venia del gobernador en ese aspecto", afirmó el presidente de CANME.
El plan B
Para entender la jugada de CANME, tiene que ver con sortear un momento no auspicioso para el desarrollo del cannabis medicinal en todo el país. Al asumir Javier Milei, intervino la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME), que es la que ordena el sistema en Argentina. El interventor, Ignacio Ferrari, a mitad de 2024 relanzó el sistema para inscribir proyectos productivos asociados al cáñamo industrial, derogó las reglas anteriores y fijó nuevos aranceles para su aprobación.
A grandes rasgos, la normativa nacional nueva habla de cáñamo y se dejó para "después" las licencias respecto de las flores, que es a lo que se dedica San Juan. Como no se establecieron fechas, CANME quedó en un limbo hasta que se lance esta etapa. Y con planes muy avanzados para comercializar el aceite medicinal, que dependen de estos permisos.
En este marco, Campos se reunió con Ferrari el 12 de diciembre y obtuvo la promesa de pronta autorización de los proyectos asociados al uso medicinal del cannabis, que para Nación consisten en una segunda etapa. La primera, que está permitida, refiere al desarrollo del cáñamo, para uso agrícola, de producción de diversos productos. La mayor parte de los desarrolladores en Argentina se dedican al uso medicinal con las flores, como San Juan, por eso Campos considera que se abrirá un amplio mercado permitiendo virar hacia el cáñamo y potenciarlo hasta que se pueda avanzar con la segunda fase. El cáñamo es una planta de la misma familia que la marihuana que contiene más CBD y menos THC que esta última.
En la práctica
¿Cómo sería eso en la práctica de implementar el desarrollo del cáñamo? "Primero tenemos que tener la licencia de la etapa uno. Que si nosotros cambiamos el objeto social y se acepta, ya podemos tenerla", dijo el presidente de CANME. Es decir, cuando Orrego firme la autorización por expediente, CANME ampliará su objeto social y podrá ir a ARICCAME a pedir la autorización para dedicarse a ese negocio.
Una vez que Nación les certifique esa etapa, CANME estará habilitada para hacer un modelo de negocios nuevo con el cannabis en San Juan. Un sistema parecido al que existe ahora con las flores, pero con cáñamo. Es decir, llamar inversores, ofrecerles la tierra y sacarle provecho a las plantas.
CANME cuenta con un predio, Campogrande del Acequión, en Sarmiento, de unas 900 hectáreas, que alberga los terrenos que concesionó la empresa estatal a cinco empresas privadas para cultivar cannabis para uso medicinal. El lugar hoy refleja el parate de la actividad que se busca revertir.
Lo que se busca oficialmente es "abrir el espectro de esa industria del cáñamo como una alternativa opcional, si la etapa dos no se destraba, rápidamente ya reconvertimos", valoró Campos. Agregó sobre este nuevo esquema que "nosotros queremos que eso esté operativo lo más rápidamente posible".
Dos inversoras menos pero expectativas por lo que viene
Asociadas a CANME como inversoras firmaron oportunamente contratos para trabajar las compañías privadas Cannoil, Cann 4.0, Mediplant, HDE y Green Health. Para Campos, los inversores actuales se pueden reconvertir al cáñamo. De las cinco originales, quedan tres. "Hay uno que nunca tuvo nada, y el otro es la empresa que la desvinculamos, y ahora va al camino al desalojo". Se trata de Green Health que tiene como referente al famoso abogado Ernesto Clavijo, quien el año pasado criticó fuertemente el manejo de CANME y mostró las plantaciones completamente secas en El Acequión.
Para Campos, "ellos han incumplido en el canon, que es que nosotros le dimos las posibilidades de pago, las rechazaron, nosotros intentamos de nuevo reconfigurar el tema del pago, y no se pudo concretar, no hubo ningún tipo de iniciativa de diálogo. Y lo abandonaron, desde mayo dejaron secar las plantas, les proporcionamos el agua, les proporcionamos la posibilidad de conexión de energía, y ellos tienen que cumplir simplemente con el canon del pago, o ver un modelo de tratar de conciliar la deuda. Desde que yo entré a la empresa, en el mes de diciembre, hasta el mes de agosto, no pagaron nunca nada".
No descartan reclamar el pago vía judicial, cuando se agote la instancia administrativa que transitan actualmente. "El primer paso es rescindir el contrato que ya está. Ahora viene el segundo paso que es el desalojo", dijo. Agregó que este desalojo lo tiene que implementar Fiscalía de Estado. "Ya le hemos presentado toda la documentación", dijo sobre los plazos.
La otra empresa que se retiró es Mediplant, pero es distinto el caso. "Esa empresa pagó toda la deuda, lo que pasa es que eso han desinvertido antes que se hiciera. Yo cuando entré la empresa se retiró totalmente".
De la mano del cáñamo, apuntan a nuevos inversores. "Han tomado ya contacto conmigo algunos inversores de otras provincias. Hasta que no tengamos bien claro el panorama de cómo vamos a continuar con el tema del objeto social, una vez que el gobernador analice todo, cada uno los puntos, ahí vamos a sentarnos a conversar con ellos".
Nuevo protocolo para analizar muestras
Este año, el Gobierno de Milei dio de baja y reinició el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) (que permitía el cultivo controlado con fines medicinales a pacientes), bajo el argumento de irregularidades y supuestos desvíos hacia el “narcomenudeo”. Por eso, en CANME aplicaron un cambio en el protocolo para la presentación de muestras con el fin de analizarlas en el laboratorio que funciona en el INTA, estableciendo que ya no se necesita como requisito para el análisis el permiso de Reprocann.
CANME cuenta con dos laboratorios, uno que es el que produce el aceite medicinal que funciona en el Hospital Julieta Lanteri y otro que es el que analiza tanto flores como aceites, resinas, cristales, todo lo que sea de cannabis medicinal y se ubica en el INTA, en Pocito. Ya no hace falta tener Reprocann para analizar, lo que facilita mucho el acceso a este estudio, para quienes siguen produciendo aceite y pacientes que compran un aceite y lo quieren analizar.
El certificado de Reprocann es una herramienta de cannabis medicinal, que debían tener las ONG o las personas jurídicas para poder tener autocultivo o tener las plantas. Es un trámite que se hacía a nivel nacional pero ahora no corre más.
Los tipos de muestras que se reciben en el laboratorio sanjuanino son de origen medicinal, hojas, raíces, tallos, de las diversas variedades de cannabis. Y también los productos derivados como aceites y productos de origen terapéutico en sus diversas presentaciones. Las entidades que presentan las muestras tenían que estar registradas en Reprocann.
Quienes pueden pedir análisis pueden ser una persona física o una persona jurídica. Tiene que enviar el mail, un número de contacto y la descripción de la muestra que se envía, la fecha del muestreo y de elaboración, para que ese producto sea analizado por el control de calidad. El laboratorio certifica de qué variedad es el cannabis que se está produciendo. Antes, recomienda los envases en los cuales tiene que estar incluida la muestra y los requisitos para presentarla. Cada análisis demora unos 15 días en generar resultados.
¿Cuántas entidades piden por mes análisis? La cifra es variable. "Este último tiempo, a veces la ONG la solicita y trabajamos con una o dos personas particulares que las llevan. Pero normalmente son diez muestras. Ahora con lo de Reprocann van a ser más seguramente", dijo Campos.
"También ayuda en cuanto a la posibilidad que el empleo de las muestras por correo o por encomienda. Eso es para la gente que está fuera de la provincia, habitualmente", destacó. Se reciben muestras de Mendoza porque en Cuyo hay laboratorio en San Juan y en San Luis. "A nivel nacional es uno de los mejores laboratorios de este tipo", dijo.
"Es una medida muy acertada. La asumimos en el directorio y con la gente que trabaja con nosotros en el laboratorio de control de calidad, que había que hacer esto porque si no quedábamos en un intringulis que le generamos a la gente una incertidumbre que ya de por sí la tienen en la industria", valoró.
El nuevo protocolo, se puede consultar a continuación: