Un curioso robo ocurrió por la mañana de este jueves, en una clínica ubicada en inmediaciones de la Plaza de Villa Krause. Una pareja distrajo a la secretaria de una clínica para robar el matafuego de una clínica. Fueron detenidos y juzgados por el delito de hurto simple en grado de tentativa. Asimismo, Aníbal Fernández y Gisela Castro, recibieron su castigo: para el imputado Fernández se acordó mediante juicio abreviado condenarlo a cumplir la pena de 2 meses de prisión de cumplimiento efectiva, declaración de reincidencia, prisión preventiva. Además, se llegó a un acuerdo de suspensión de juicio a prueba por el termino de 1 año para Castro Gisela, trabajo no remunerado por 80hs en el plazo de 6 meses y reparación simbólica por $20000 a favor de FUNDAME.
Según fuentes policiales, este hecho delictivo se produjo pasadas las 10.30hs de este jueves en una clínica ubicada en inmediaciones de la Plaza de Villa Krause. Una secretaria, mientras atendía a pacientes, se vio distraída por una conversación con una mujer, la hoy aprehendida, quien se le acercó con la excusa de conversar. Durante esta charla, su pareja, que se encontraba en la sala de espera, aprovechó para sustraer un matafuego de grandes dimensiones que se encontraba colgado cerca de la puerta de acceso a la clínica.
El robo pasó desapercibido en ese momento, hasta que un paciente, al percatarse de la desaparición del objeto, se acercó a la secretaria para informarle de lo sucedido. De inmediato, la secretaria avisó al médico, quien salía en ese momento de uno de los consultorios. Juntos, comenzaron una persecución por las inmediaciones del lugar.
En paralelo, un móvil policial que circulaba por la esquina observó a una pareja caminando por la zona con un matafuego grande, el cual intentaban ocultar bajo una campera, sin lograr disimularlo debido a su tamaño, los efectivos decidieron entonces intervenir y entrevistarlos.
Durante la detención, el aprehendido explicó que llevaba el matafuego porque se encontraba vencido y necesitaba revisarlo, una justificación que, aunque verdadera, no logró convencer a los oficiales. En ese preciso momento, el médico de la clínica apareció corriendo junto con un paciente, gritando que esa misma pareja había sustraído el matafuego de las instalaciones del centro médico. Ante esta acusación directa, los efectivos de la patrulla procedieron a la detención inmediata de los delincuentes.
Gracias a la rápida reacción de los testigos y la actuación oportuna de la policía, el robo fue resuelto con éxito y los responsables quedaron a disposición de la justicia. Fueron detenidos y condenados.