El encuentro fortuito de dos jóvenes en un kiosco de Rawson terminó con robo y detención de uno de ellos que, usó su simpatía para engañar al otro y quedarse con su celular. Ahora fue condenado y deberá mantener su buena conducta si no quiere ir preso.
El caso ocurrió el pasado 25 de febrero cuando la víctima iba en su bicicleta por calle Doctor Ortega de Oeste a Este cuando le dio sed y decidió parar en España para comprarse una cervecita. Es que en esa esquina había un kiosco 24.
Una vez ahí, el kiosquero le dijo que no le podía vender la bebida porque no tenía el envase y fue entonces cuando apareció en escena Jorge Maximiliano Gómez Rojo que le dijo al almacenero que no se preocupara que él era vecino y después le traía el retornable.
Muy agradecido, la víctima comienza a conversar con Gómez Rojo y éste lo invita a tomar la cerveza a su casa en calle Devoto, en Villa Krause. Ahí estuvieron un buen rato bebiendo hasta que el joven manifestó que estaba aburrido y quería irse.
Gómez Rojo no iba a dejar escapar al muchacho y le hace una oferta: que tenía unas amigas para invitar a que vinieran y pasar un momento todos juntos. Es entonces cuando le pide el teléfono al joven para poder llamarles y juntos van a hacerle una carga de crédito al celular. Es en ese contexto que Gómez Rojo escapa con el teléfono de su nuevo "amigo".
La víctima comienza a perseguirlo de vuelta a la casa donde había estado tomando con Gómez Rojo y desde le pidió a un vecino que llame a la Policía.
Cuando llegó el patrullero, el ladrón no tuvo otra opción que entregar el Samsung A 04 negro que le había robado a su ocasional amistad y terminó preso.
Gómez Rojo fue a parar a Flagrancia acusado del delito de Hurto Simple y este miércoles acordó un juicio abreviado con la fiscal Virginia Branca, por lo que recibió 1 año de prisión en suspenso. Así las cosas no irá preso, siempre y cuando no vuelva a delinquir.