En los últimos días se encendió en el ámbito de la salud argentina una luz de alarma debido a la detección de casos de sarampión en la Ciudad de Buenos Aires, uno de ellos sin antecedente de viaje. Y es que, en lo que va de 2025 se registraron cuatro casos de la enfermedad contagiosa.
Ante el panorama, las autoridades afirmaron que Argentina había logrado interrumpir la circulación endémica del sarampión en el 2000, pero desde ese año registró brotes limitados de menos de un año de duración. El estado de eliminación se mantenía.
El primer caso de 2025 se registró a fines de enero cuando se confirmó la infección en una niña de seis años con antecedente de viaje junto a su grupo familiar desde Rusia con escalas en Vietnam, Emiratos Árabes y Brasil.
Sin embargo, la detección de un cuarto caso a fines de febrero, en un chico de 18 años y sin antecedentes de viaje, fue lo activó una serie de medidas sanitarias con el objetivo de contener la propagación del virus en la comunidad en esa zona.
Ante la situación, los cuatro casos detectados en los últimos días generaron un alerta epidemiológica a nivel nacional. Al tiempo que, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) recordó que la vacuna Triple Viral es la única forma de prevención efectiva.
El sarampión es una enfermedad eruptiva febril de transmisión respiratoria que puede presentarse en todas las edades, siendo de mayor gravedad en niños menores de cinco años o con desnutrición. Los síntomas son fiebre alta, manchas rojas en la piel, secreción nasal, conjuntivitis y tos.