El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto al mundo en vilo al lanzar un paquete de aranceles sin precedentes que afecta a decenas de países, incluyendo algunas de las mayores economías del mundo. Sin embargo, en medio de este tsunami arancelario, San Juan ha encontrado un respiro: dos productos clave no pagarán aranceles para entrar a Estados Unidos.
Aunque el arancel base es de un 10% para la mayoría de los productos latinoamericanos que ingresan a Estados Unidos, San Juan se beneficia de una excepción que la coloca en una posición ventajosa. Mientras que productos provenientes de China tendrán que pagar un gravamen de 34% al cruzar la frontera estadounidense, y los de la Unión Europea pagarán un 20%, San Juan cuenta con dos productos a los que la Casa Blanca no aplicará gravámenes: el cobre y los lingotes de oro, informó la BBC Mundo.
El oro sanjuanino no se vende hoy a Estados Unidos, pero es el principal producto sanjuanino exportable. Las exportaciones mineras de enero pasado representaron casi 156 mil millones de pesos en un solo mes, el mejor número en años para un primer mes de año, con un aumento interanual del 181%.
Y ese crecimiento espectacular que tuvo San Juan se debe en gran medida a la producción de oro, que representó el 97,2% de las ventas mineras sanjuaninas al exterior. Suiza se llevó el 87,7% de estas exportaciones, seguida de la India con el 9,5%. No es impensado que en el juego de las movidas arancelarias mundiales, EEUU pueda convertirse en un futuro en un destino que demande oro.
Las minas de oro sanjuaninas
La mina de oro Veladero, operada por la Barrick Gold en asociación con la china Shandong Gold, que empezó a operar hace 20 años en Iglesia; es el principal proyecto exportador argentino y uno de los principales motores del crecimiento minero sanjuanino.
Otro proyecto de oro es Gualcamayo, que por ahora agotó su producción, pero espera un envión a través del RIGI para explotar el oro de sus Carbonatos Profundos. Y esta también en estas tierras el proyecto Hualilán, en Ullum; de menor envergadura pero no menos interesante: tiene como inversionista al empresario afín de Milei, Eduardo Elsztain; y promete un horizonte en el que dará que hablar.
El cobre
Por otra parte, el cobre tampoco forma parte aun de la canasta exportable de San Juan, pero es la gran esperanza local. San Juan se posiciona como la provincia del país que cuenta con cinco de los ocho proyectos de cobre argentinos de mayor envergadura, todos en diferentes estados de avance. Es el caso de Josemaría, Filo del Sol, El Pachón, El Altar y Los Azules. Luego sigue una veintena de proyectos de cobre en exploración.
Josemaría y Filo del Sol se han unido en un solo proyecto denominado Vicuña, tras el Joint Venture entre las mineras Lundin y BHP. Josemaría ya cuenta con la aprobación de Impacto Ambiental y tiene en marcha la construcción del camino de ingreso a la mina, además que está por licitar la línea eléctrica. Filo del Sol deberá adecuar sus informes de impacto ambiental ahora que se unió con el proyecto vecino.
Los Azules es otra de los grandes proyectos de clase mundial que cuenta con la aprobación ambiental provincial y se encuentra en busca de inversiones con vistas a la construcción de la mina en Calingasta.
Entre los productos que -por ahora- no pagarán el arancel para entrar a Estados Unidos además del cobre y oro, están los bienes farmacéuticos, los semiconductores, los artículos de madera, la energía y otros minerales no disponibles en Estados Unidos, informo BBC Mundo.
Los metales como el cobre, el níquel, cobalto y el litio entre otros, son esenciales en la transición hacia una economía menos contaminante, y se han vuelto clave en el mundo para evitar depende de combustibles fósiles. Se los llama críticos, porque serán muy demandados para la fabricación de baterías eléctricas y almacenamiento de energías renovables.
La preocupación
Es importante destacar que esta excepción no quita la preocupación por los llamados “aranceles recíprocos” que sí le caben a San Juan para sus productos de la agroindustria que ingresan a Estados Unidos: mosto, aceite de oliva, pasas de uva, aceitunas y algunos vinos, entre otros productos; serán castigados con el arancel mínimo del 10% en esta nueva era de proteccionismo que ha encarado Trump.