Una historia de vida fuerte, de mucho reconocimiento y sentida por todos. Un domingo 4 de abril de 2021 se conoció la triste noticia que enlutó a todo San Juan: Alberto ' Wey' Zapata perdió la vida a sus 23 años, cuando participaba de una carrera de motocross en San Agustín, Córdoba. Este viernes se cumplieron cuatro años de su partida. Una despedida llena de ruido para el joven que más amó las motos.
Comenzó a vestir su traje de motoquero desde que era niño, las montañitas para saltar fueron siendo parte de sus días y el tiempo lo hizo piloto, el #124 por delante y el rugir de su moto que lo hacía lucirse cada vez que la montaba en un circuito. La naturaleza y el aire en la cara sin duda fue siempre su cable a tierra.
Un año antes de que se conociera la peor noticia, un accidente lo dejó al borde de la muerte. Es que el 15 de noviembre, Gerónimo Alberto Zapata, más conocido como el Wey Zapata, manejaba un Chevrolet Corsa gris por la Ruta 40. Aquel domingo, viajaba cansado y perdió el control del auto que empezó a dar vueltas. El desenlace podría haber sido fatal, pero esta vez la desgracia llegó con suerte.
A esa misma hora del terrible accidente del piloto sanjuanino, también pasaba por el lugar una profesional de la salud junto a su marido y su hijo de casi dos años. Sofía trabajaba combatiendo el Covid para el Servicio Penitenciario.
Cuando vio a la gente amontonada tratando de abrir el auto de Zapata, Sofía se presentó y le dieron lugar para que le brindara una atención inmediata. Al verlo despierto, sólo le pidió que respirara. A contrarreloj, la mujer aplicó un torniquete que salvó la vida de Zapata. Fue su ángel de la guarda. Y cuando llegó la ambulancia se subió como si fuera una más del servicio.
Cuando llegó al hospital,los médicos no pudieron salvar el brazo del motociclista: tuvieron que amputarlo desde la altura del hombro. Pero lo que siguió fue una recuperación asombrosa. De noviembre a estos días, Wey no paró de trabajar en su rehabilitación. Cada semana subía historias a su cuenta de Instagram. El apoyo de sus seguidores fue el combustible que necesitaba para seguir.
El 31 de diciembre, Zapata publicó en esa red social: "Chau a este 2020, un año duro la verdad pero de gran aprendizaje. Gracias a Dios terminándolo con Vida y todas las ganas de que el 2021 sea bendecido con alegrías, éxitos, salud y buena energía. Agradezco a todas las personas que me apoyan incansablemente no tengo palabras de agradecimiento Salud y buen comienzo de año!".
“Las probabilidades de que volviera a andar en moto para los médicos, los psicólogos y los psiquiatras eran prácticamente cero. Pero yo me mentalice en la recuperación para mejorar día a día mi equilibro y en eso hice mucho hincapié. Los kinesiólogos me decían que no me centralizara tanto en eso, pero yo pensaba en cómo iba a hacer para manejar la moto”, expresó en ese entonces a un programa motor.
Alberto Zapata regresó definitivamente a las pistas. En su esperada vuelta terminó undécimo, pero cada vez que pasaba al lado del público, la gente no paraba de ovacionarlo. Con eso alcanzaba. Pero, tras ese puesto 11, el cuatro de marzo viajó a Chubut y se subió al podio. “Primer podio después de mi amputación. Los resultados del trabajo diario, deseos, sueños y un momento verdaderamente inolvidable”, contó otra vez en Instagram.
Zapata vivía sobre un colchón de endorfinas que lo sostenían. Su motivación era total y así lo manifestaba en su cuenta de IG, el mismo lugar que había encontrado para motivarse durante la rehabilitación.
Después de un tercer puesto en El Algarrobal, en Mendoza, la película dio un giro inesperado y terminó mal un domingo 4 de abril en San Agustín, Córdoba, cuando se presentó a la segunda fecha del campeonato de Motocross.
Esta vez el joven Zapata encaró un salto y no pudo controlar su moto en la caída, lo que provocó que los pilotos que lo seguían desde atrás no pudieran esquivarlo y lo pasaran por arriba.
Zapata fue trasladado al hospital pero esta vez los médicos no pudieron hacer nada y el piloto falleció a los 23 años.
LA EMOTIVA DESPEDIDA AL WEY ZAPATA: