Carolina Bettio, alias Carolina de San Juan, es una sanjuanina que constantemente recibe reconocimiento por parte de sus pares. Grabó su último disco, "Tangos para el alma", con Carlos Nieto, uno de los cinco bandoneonistas más importantes del país. Además, comenzó a formara parte del grupo musical del pianista Guillermo Petri, quien se encuentra diagramando una gira que comenzaría en septiembre por el sur del país y continuará en Estado Unidos.
Simpática, y relajada al momento de hablar, a sus 37 años está atravesando una etapa de madruez personal ideal para que una mujer cante tango, los retos personales y profesionales hace de ella una artista perseverante y luchadora. "Me siento bendecida por tener la oportunidad de hacer lo que me gusta, aunque vivo en Córdoba desde hace muchos años sigo viniendo a San Juan, por lo general para realizar presentaciones en fiestas privadas, menciona la artista.
Desde hace 12 años realiza espectáculos en El arrabal, el único bar que realiza Tango Show en Córdoba. "Es difícil intentar vivir del arte, realizo presentaciones los fines de semana y actualmente trabajo como secretaria administrativ para solventar mis gastos; aunque en realidad me considero dichosa de tener la oportunidad de hacer lo que me gusta y el poder expresar mi arte", comenta Carolina.
Hija de un médico y de una profesora de declamación y arte escénico, Carolina estaba destinada a estar encima del escenario, pero de una forma distinta a la que ella creía cuando era pequeña. A los 6 años comenzó a estudiar declamación y arte escénico, pero sólo cantaba en reuniones familiares.
El principal referente de la ONG “La Glorieta” y defensor activo de la igualdad de derechos para homosexuales y miembros de la comunidad LGBT, se confiesa un aprendiz de cocinero gourmet y afirma: “así como soy en la vida me gusta ser en la cocina, no me encasillo en nada”.
La comunidad del colegio La Inmaculada cerró con misa y procesión el mes de actos en conmemoración del Sagrado Corazón de Jesús. Alumnos y familiares pidieron por los policías frente a la Central y por los enfermos frente al servicio de terapia intensiva del Instituto Médico.